Esta noche nos ha tocado de nuevo manipular las manecillas del reloj. Como cada otoño hemos retrasado una hora a nuestro reloj, de manera que a las 3 am volvían a ser las 2 am. En España llevamos años repitiendo esta acción dos veces al año: una en primavera, y la otra en otoño. La razón, supuestamente, es el ahorro energético, pero ya son muchos los que relacionan esta práctica con términos como “inercia”, “tradición” y “rito”.
Y es que cada vez hay más dudas en cuanto a la efectividad y utilidad del cambio horario. La Red Eléctrica Española habla de un ahorro energético de entre el 0,1 y el 0,5 por ciento. En Galicia, por ejemplo, creo que es uno de los lugares del país en el que menos se ahorra, puesto que por su situación, al hacer el cambio a la misma hora que otras comunidades como Madrid o Valencia, el ahorro que se produce es casi insignificante.
Es cierto que, con este cambio, por las mañanas tendremos más luz y, a lo mejor, no tendremos que encender la luz hasta tan tarde como lo hemos tenido que hacer estas mañanas pasadas (que hasta casi las 8.30 am no amanecía), pero después, por la tarde, tendremos que encender la luz desde las 6 pm. O sea, ¿que lo que no gastamos por la mañana lo gastamos por la tarde?
Mi opinión está un poco dividida porque me acuerdo que el año pasado, cuando estaba en Costa Rica, muchas veces vi un error que ellos no cambiaran la hora porque antes de las 6 de la mañana ya era de día, pero después, a las 6 de la tarde, ya era de noche, y noche cerrada. Y daba pena que siendo verano, un tiempo increíble, se te acabara el día tan pronto. Aunque también es verdad que ellos tienen, más o menos, amoldados sus horarios a la luz, es decir, que la mayoría entra a trabajar a las 8am, los niños van al cole a las 7.30-8, y después se les acaba el día antes, sobre las 5pm. Aquí, porque amanece más tarde, los trabajos suelen empezar más tarde (9-10).
Sin embargo, como esto del cambio de hora es como una especie de jet-lag, muchos médicos han afirmado que esta alteración del reloj, aunque en este caso sólo es de una hora, provoca una agresión al organismo. Dicen que se puede sufrir ansiedad, trastornos del sueño y de la alimentación, falta de concentración, irritabilidad, entre otros muchos síntomas. Así que si hoy estamos más secos, irascibles y atontados, pensad que es por el cambio de las agujas del reloj.
¿Qué pensáis? ¿El cambio de hora es bueno o no?
Fuentes: EP, El País, Microsiervos

