Archivo mensual: marzo 2010

Ataque preventivo

Un  avión, un muerto en el pasillo, una azafata y cuatro pasajeros, que pueden ser asesinos o héroes. Entre todos tratan de descubrir la verdad.

Así es como se presenta el escenario de esta magnífica obra escrita por el madrileño Juan Pablo Heras. El camino hacia la verdad de lo ocurrido tiene lugar a través de flash-backs o saltos en el tiempo, en los que se muestra la vida cotidiana de cada uno de estos personajes y el motivo que lleva a cada uno a estar ese día, en ese preciso momento, en ese avión.

Durante hora y cuarto, la obra analiza los miedos de cada uno de los personajes, miedos que, en realidad, están en cada uno de nosotros, en la sociedad. O, acaso, ¿quién no ha tenido alguna vez miedo a quedarse solo, o a fracasar en el trabajo? ¿Quién no ha dudado en algún momento de su supuesta habilidad o aptitud?

La destrucción que provoca en nuestras vidas ese miedo es puesta en escena de forma magistral por los integrantes del reparto, además de por Ana Vázquez, la directora.

Ataque Preventivo fue seleccionada para participar en el X Certamen de Teatro del colegio mayor San Juan Evangelista. En un principio se presentaron más de veinte compañías con sus respectivas obras y de éstas, ocho fueron las finalistas. Desde el pasado 10 de marzo y hasta el próximo 10 de abril se han ido sucediendo las representaciones en el Auditorio Jesús Cobeta. Los asistentes a cada obra de teatro reciben una papeleta al entrar y luego votan por la obra según cuánto les haya gustado. Al final, la ganadora recibirá un premio en metálico!

La compañía. Se llaman Nuevo Círculo de Tiza, un nombre muy apropiado para este grupo de teatro formado porprofesores de Primaria y de Secundaria de la Comunidad de Madrid (entre ellos, mi padre) quienes, además de compartir la tiza en las aulas, fuera de éstas también comparten su afición, o pasión, por el teatro.

El autor. Ataque Preventivo es la tercera obra de este grupo, pero una de las muchas que ha escrito Juan Pablo Heras, profesor de Lengua y Literatura en el IES Diego Velázquez de Torrelodones. Tiene sólo treinta años, pero ya puede presumir, entre otras cosas, de haber ganado el Premio Arte Joven 2002 con El hombre probable, el Premio de la UPM por El bigote de Marilyn, o el Premio Valle-Inclán de la UCM por Todos los caminos.

El trabajo ya está hecho. Ahora sólo hay que esperar a saber quién es la ganadora del X Certamen de Teatro del San Juan Evangelista. Suerte!

**Las fotos son de Arsenio Solana.

Volviendo a casa…

Como cada día, el autobús va lleno de gente. Unos vuelven del trabajo, otros de clase, otros del médico…cada uno tiene su historia, y su vida, aunque no lo parezca. Si te fijas, parecen seres sin vida, autómatas. Unos van leyendo, otros escuchando música o la radio. También hay quien va durmiendo, cansado después de un duro y largo día de trabajo.

En general, todo está en silencio. Sólo éste se altera por el ruido del motor o por la conversación que mantiene alguien por el móvil. Pero nadie habla, a pesar de estar sentados a escasos centímetros unos de otros.

Sin embargo, todo cambia cuando surge algún imprevisto. Algo que les hace despertar. De repente, parece como si estuvieran vivos.  Con esto me refiero a esos momentos fortuitos en los que el autobús frena bruscamente , el conductor toca el claxon, se forma un inesperado atasco, la guardia civil corta el tráfico para hacer un control…o un viajero recrimina algo al conductor.

Es en ese preciso momento se produce un pequeño silencio -mayor aún del que ya habitaba en en el pasillo del autobús- para dar paso rápidamente al revivir de los viajeros, deseosos en ese momento de socializarse. Ya nadie recuerda ese silencio, ni le presta atención a su libro, ni al 20minutos, ni al boletín informativo de la radio ni, por supuesto, a las últimas canciones añadidas en su ipod.

Hasta ese momento habían ignorado por completo a quien se sentaba a su lado. No se habían fijado ni en su cara, ni en si era hombre o mujer, nada. Pero ese hecho inesperado da pie a que comiencen a hablar unos con otros, se entrometan airadamente en la discusión, se cuenten sus historias pasadas, ese momento en el que a él o ella le ocurrió lo mismo y cómo solventó la situación. Unos se alían en contra de otros, crece el griterío, se oyen frases como “este mundo es un caos”.

¿Quién se acuerda del silencio?

Al final, los que comenzaron siendo completos desconocidos y viajeros ignorados se bajan despidiéndose de sus camaradas. Y todo, ¿por qué? Porque un señor cogió el bus equivocado y no se pudo bajar en la parada que quería.

…and all started with The Big Bang…Theory!

No me considero ninguna serieadicta, ni mucho menos, pero sí es verdad que harta de tantos Gran Hermano (o realities varios), Madrileños+viajeros+españoles por el mundo y resto de programas que inundan y se repiten continuamente en la parrilla televisiva de nuestro país, empecé a interesarme por series norteamericanas, como The Big Bang Theory (TBBT).

Como si se tratara de un enamoramiento, mi flechazo, en cambio, con TBBT no fue a primera vista. Comencé a ver la primera temporada, pero no me gustó. Creo que estaba demasiado “in love” con su versión británica, The IT Crowd (de la que ya hablaré en otro momento), que no era capaz de ver la gracia de Sheldon y compañía.

Pero, de repente, la flecha me alcanzó en la segunda temporada. Y de ahí llegamos al punto en el que estoy ahora, en la tercera temporada, esperando cada martes (en Estados Unidos lo echan los lunes) un nuevo episodio de 20 minutos  que me saque la carcajada.

Hace unas semanas empecé a hablar de esto con una amiga. Le estaba recomendando la serie diciéndole que al principio a mí no me gustaba, pero que después había mejorado mucho. Fue entonces cuando pensé que sólo había visto un par de capítulos de la primera temporada y que eso no era suficiente para desestimar 17 capítulos, así que decidí empezar a verlos. Y estaba totalmente equivocada!!!  La primera temporada es igual de buena que las demás!!!

Argumento. Os cuento brevemente. TBBT es la historia de Sheldon y Leonard, dos físicos súper brillantes que comparten piso y son vecinos de Penny, de la que Leonard está totalmente enamorado. Penny es una chica normal, que quiere ser actriz y mientras, para mantenerse en Los Ángeles, trabaja en la Cheesecake Factory.

Por otro lado, están Howard y Raj, los dos amigos de Sheldon y Leonard. Howard Wolowitz es otro friki del grupo. Es judío, suele ser bastante extravagante y sigue viviendo con su madre (algo que, a su edad, en Estados Unidos, no es muy normal), quien le trata como a un niño pequeño. Además está siempre pensando en mujeres y en tácticas para ligar. Es súper divertido. Por último, Rajesh Koothrappali, astrofísico de la India que se mudó a California para seguir con sus estudios. Lo más característico de Raj es que es incapaz de hablar con las mujeres, o en presencia de ellas. Sólo lo puede hacer cuando está bebido.

En general, los cuatro chicos son súper frikis. Tienen un control total de la ciencia, los experimentos y los personajes y series de culto como Flash, Batman, Star Treck, Star Wars, etc) pero, por otro lado, carecen de un total entendimiento de los comportamientos o reglas sociales básicas. Sobre todo Sheldon, que con el Síndrome de Asperger le resulta bastante difícil reconocer el sarcasmo o los sentimientos de los demás.

Aquí os dejo un pequeño ejemplo.  Por cierto, creo que esta serie la han estado poniendo en Antena 3 por la mañana, no sé si los sábados o los domingos. En español sus voces son horribles y no tienen ni la mitad de gracia, así que hay que verla en inglés. Con poner los subtítulos en inglés vale.

Espero que lo disfrutéis!

Chocolate, bendito placer

Voy a estrenar el nuevo blog con un post sobre el chocolate, a modo de homenaje a este tesoro de la naturaleza sin el que yo no podría vivir. Puede sonar exagerado, pero es que el chocolate me hace feliz.

A veces pienso que me encantaría odiarlo para poder evitar todas esas calorías, pero cuando me tomo una onza de chocolate negro se me olvida todo eso. En realidad pienso que sin el chocolate sería una amargada.

Creo que con moderación, el chocolate debería ser un alimento básico y vital en nuestra dieta (en mi caso lo es). Pero con esto no me refiero a chocolatinas con cacahuetes, bollos industriales con chocolate ni cosas así, sino a un trocito de chocolate negro (de 70% de cacao como mínimo).

Hemos leído muchas veces acerca de los numerosos beneficios del chocolate. Por ejemplo, es buenísimo para prevenir la ansiedad, el estrés o la depresión. Esto se produce porque al comer chocolate (que es algo que nos agrada) se liberan endorfinas (las hormonas de la felicidad), y eso nos provoca la sensación de alegría y felicidad.

Pero además, el chocolate es bueno para bajar la presión arterial y, recientemente, la revista Muy Interesante revelaba que, según un estudio realizado en el Imperial College de Londres, en Reino Unido, el chocolate podría ayudar a calmar la tos. Al parecer, un componente del cacao, que se llama teobromina, podría resultar muy efectivo en el tratamiento de la tos persistente. Y es que los expertos comprobaron en su estudio que esta sustancia era más eficaz que la codeína, que es lo que habitualmente contienen los jarabes para la tos.

Así que…a comer chocolate!!